martes, 8 de marzo de 2011

Fallece el pintor Cándido Bidó a la edad de 74 años

MAESTRO SUFRIÓ UN SÍNDROME CORONARIO SEVERO MIENTRAS ERA ATENDIDO EN CEDIMAT
Néstor Medrano
nestor.medrano@listindiario.com
Santo Domingo

El arte está de luto. Un lienzo de colores y trazos, en un arcoiris de imagen e ilusión azul mutilada, se extendió como lágrima de un gran rostro con sabor a pueblo y a expresión. Murió Cándido Bidó. Falleció como lo hacen los hombres mortales, dejando de respirar y cesando los latidos de su corazón. Pero es inmortal su obra.

Y como dijo su hijo, José Luis, su huella quedará, ya está ahí, entre los más grandes maestros de la plástica dominicana y del Caribe. Falleció a la edad de 74 años, a las 6:45 de la tarde en el Centro de Medicina y Telemedicina Avanzada y Diagnóstico (Cedimat), donde lo ingresaron el pasado domingo con el diagnóstico de un síndrome coronario severo; era diabético e hipertenso.

Sus restos serán expuestos desde hoy en la Funeraria Blandino de la avenida Abraham Lincoln y la familia pretende darle cristiana sepultura mañana miércoles en su ciudad natal.

Al maestro le sobreviven sus hijos Mayra Altagracia, Paúl José, José Luis y Amanda Karina.

Anoche, con las mejillas arrasadas por las lágrimas, José Luis habló con los periodistas que se movilizaron hacia el centro médico, cuando se supo de la posibilidad de la muerte de Bidó:

“Con la muerte de mi padre, perdemos a un gran hombre. Un hombre que gozaba de una buena salud y de gran armonía con su familia y con su sociedad”. Narró que el sábado su progenitor se sintió un poco decaído y todo estuvo bien hasta que a las cinco de la tarde, lo sorprendió un paro respiratorio.

“Los médicos hicieron todo su esfuerzo por salvarle la vida, pero no pudieron lograrlo”. En sus ojos, ante las cámaras está la flama del dolor a punto de reventar en lágrimas, entonces el sollozo y después:

“Fue un gran hombre que lo dio todo por su pueblo, por su país”, dice.

Bidó, que en mayo cumpliría los 75 años de edad, fue un maestro consagrado con una obra pictórica de relevancia internacional, que conoció los grandes escenarios: Francia, St. Thomas, Nueva York, Puerto Rico, Brasil, Panamá, Venezuela e Inglaterra.

“El centro de Bonao va a seguir adelante, porque esa fue su gran obra. Lo dio todo. El país lo sabe. Él luchó incansablemente por ese proyecto. Hasta ayer estaba muy preocupado, pues estaba organizando una comparsa de la Plaza de la Cultura. Preocupado y nosotros le decíamos papá, por favor. Pero era un hombre demasiado preocupado por sus cosas, por su pueblo, por su país”, añade José Luis.

Biografía
Cándido Bidó nació en Bonao el 20 de mayo de 1936. Fue director de su academia de pintura, fundada en 1977. Bidó fue maestro de dibujo y artes aplicadas desde 1962 en la antigua Escuela Nacional de Bellas Artes. Sus extensas exposiciones individuales en su país y en el exterior, además de los galardones que recibió en Japón, en la Bienal de Yugoslavia, en 1983. Además ganador de los primeros concursos de la Esso juvenil; de la XIII Bienal Nacional en el 1974. Tiene obras expuestas en Cuba, Colombia, Panamá, Naciones Unidas y Washington. Su nombre es objeto de estudios académicos en monografías y antologías.

En 1987 Bidó presentó “Texturas”, una exposición en la que el pintor enriquecía su estilo, agregando más color a su paleta e incluyendo trabajos extrapictóricos o extraescultóricos, como fragmentos de cartón, maderas y otros elementos.

“Estos elementos ñdijo en la ocasiónñ han inyectado a mis cuadros una gran innovación”. El maestro supo salirse, hablamos de junio del 87, de temas como el pájaro y la marchanta. Se definía como alguien que no era muy dado a los cambios, pero sus innovaciones marcaron época en la República Dominicana. Gran acontecimiento suscitó en la prensa y en los medios especializados, en noviembre de 1987, la venta en 100 mil pesos de una de sus obras. Según narra Raúl Pérez Peña, en una crónica de la época, “la obra pictórica es el telón que sirvió como escenografía del tema La Aldea imaginaria, que fue presentada en una obra del Taller de Danza Moderna”.

DISTINCIÓN EN FRANCIA Y SUS EXPOSICIONES
El gobierno de Francia lo condecoró con la insignia de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras.

El deceso de Cándido Bidó ocurre inmediatamente después de la muerte de otra gran artista, literata, periodista, crítica de arte, doña María Ugarte, con lo que muchos opinan se enrarece la atmósfera del arte en República Dominicana.

Bidó llenó de regocijo al país cuando viajó a París para participar en una exposición individual en París, Francia, en la galería Katia Granoff.

Ahí comenzaba un periplo por Europa que incluía a Venecia y Alemania.

Además de maestro consagrado a la pintura, Bidó fue un preocupado por la calidad y el respeto a la obra de los pintores dominicanos. Una muestra de ello fue sugerencia en 1984, de que se creara un comité para detectar los casos de plagios.

Los críticos hicieron, durante mucho tiempo, menciones sobre la calidad del maestro Cándido Bidó, por el contenido expresivo y el valor ideológico de sus obras.

Bidó por obras en las que se observaban la calidad artística de sus creaciones, pudo exponer sus pinturas en Francia, con una selección para participar en una exposición que tendría efecto el 2 de octubre de 1984, citándose como el primer dominicano que exponía en tan admirado escenario.

El Pintor del pueblo
En 1986 Cándido Bidó se definió en Madrid, España, como el “Pintor del Pueblo”.

Sensibilidad social
Sus hijos definieron a Cándido Bidó como un hombre entregado a su pueblo y a su país.

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