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sábado, 27 de agosto de 2011

Ex viceministra de Interior y Policía se suicida de balazo en el pecho

SANTO DOMINGO (R. Dominicana).- Una exviceministra de Interior y Policía se suicidó disparándose con un revólver en el pecho, informó este viernes la Policía.

Guillermina Hernández, de 47 años, falleció a causa de herida de bala en mama izquierda con salida en región dorsal, provocada por ella misma con fines suicidas, hecho ocurrido en el sector Cuesta Hermosa III, de Arroyo Hondo II, en el Distrito Nacional.

Utilizó el revólver marca Mágnum Smith & Wesson, calibre 357, el cual le habían obsequiado hace varios años, cuando esta era funcionaria.

Al momento del hecho, en la casa que se encontraban dos hijos de la mujer, uno de 18 y otro de 4 años, quienes alertaron a vecinos sobre el suceso.

Juan Santiago Santiago, esposo de la hoy occisa, narró a los investigadores que su conyugue tenía más de dos años padeciendo de depresión, a causa de un derrame cerebral, y que en estos últimos días recibió una llamada de los Estados Unidos de que su padre se encontraba en mal estado de salud.

www.7dias.com.do

miércoles, 10 de agosto de 2011

Otro hombre mata ex pareja y se suicida

Madre de víctima dijo se separaron porque su hija era maltratada
Escrito por: IVETH ROSARIO

Sileidi Hurtado Adames, de 22 años, perdió la vida a manos de su ex esposo Guillermo Tejeda Concepción, de 40, quien luego se ahorcó. El hecho ocurrió en el residencial Paraíso del Mar, Santo Domingo Este. Según vecinos la pareja no residía donde ocurrió la tragedia.

Sucedió otra vez. Un hombre dio muerte a su ex esposa y luego se suicidó.

Sileidi Hurtado Adames, de 22 años de edad, fue muerta por Guillermo Tejeda Concepción, de 40, que luego se ahorcó.

El suceso ocurrió a las 6:00 de la tarde en el residencial Paraíso del Mar, Santo Domingo Este.

La pareja dejó en la orfandad a dos niñas de 4 años y un año, 8 meses.

Ninguno de los dos residía en el lugar del hecho. Fue un encuentro furtivo en el apartamento de un hermano de Guillermo que, según los vecinos, este visitaba con frecuencia.

“Estaban separados y mi hija vivía con nosotros; no puedo hacer nada, si Guillermo estuviera vivo otra cosa sería, muchas veces advertí a mi hija que no se vieran a escondidas, pero ella era muy cabeza dura”, expresó Nancy Adames, la madre de Sileidi.

Dijo que Tejeda era celoso, aunque nunca le pegó a su hija, pero que por los celos “y por ser nervioso” Sileidi se separó de él.

Tejeda residía en Estados Unidos, en Las Vegas, y llevaba dos meses en el país. Tenía orden de alejamiento de su ex esposa.

Ramón, un hermano de Guillermo, informó que éste había llamado a otro hermano también residente en Las Vegas, Ricardo, y le dijo que “había cometido algo” y no podía decirle, pero que tenía que resolver. “Si no puedes asistir a mi funeral cuida a mis dos hijas”, le habría dicho.

Destacó que su hermano siempre expresaba que si Sileidi “no era suya no iba a ser de otro”.

martes, 25 de enero de 2011

Cuatro se suicidan en DN, Santo Domingo y Santiago

Cuatro personas se suicidaron en hechos ocurridos en el Distrito Nacional, Los Alcarrizos, Santo Domingo Oeste y Santiago.

Los muertos son Ángel Colón Herrera, de 53 años de edad; Cándido Núñez, de 58; Narciso Aybar Valdez, y Nadyn Yaquelin Garante Herrera, de 29.

Colón Herrera fue encontrado muerto en el interior de su residencia, ubicada en la calle El Túnel, número 53 del sector Capotillo, donde se ahorcó con una camisa.

Mientras que Núñez fue hallado muerto en la galería de su residencia ubicada en el barrio Puerto Rico, de Los Alcarrizos, presentando herida de bala en la cabeza que se provocó él mismo con fines suicidas con una pistola Carandai.

En torno al caso, el informe preliminar refiere que previó a quitarse la vida, el hombre realizó varios disparos al aire por razones desconocidas,

Mientras Aybar Valdez fue llevado muerto al hospital Marcelino Vélez, de Herrera, con una herida de bala en la cabeza, que él mismo se produjo con su pistola Carandai en el barrio El Libertador, de Herrera.

En tanto que Garante Herrera fue encontrada por su tío Javier Sánchez García, colgando de un bajante del techo de su residencia, ubicada en la calle 35, número 15 del sector de Cienfuegos, de Santiago, con una sabana atada al cuello.

Los familiares desconocen el motivo por el cual se suicidó, pero admiten que consumía estupefacientes, informó la Policía.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Hombre lanza a su pareja del puente Duarte y luego se tira él


AMBOS FALLECIERON AL INSTANTE

Un hombre lanzó a su pareja del puente Duarte y luego se tiró él muriendo los dos en el lugar del hecho.

La pareja aún no ha sido identificada, mientras que la mujer cayó en la avenida Francisco Alberto Caamaño, muriendo al instante.

De acuerdo a informaciones recogidas en el lugar la pareja, que vivía en Villa Duarte, salió en un motor e iniciaron una discusión. El hombre estacionó el motor y agarró la mujer y la lanzó del puente procediendo él a tirarse luego.

Un hombre que iba pasando por el lugar observó cuando el hombre cometía la macabra acción.

El forense Rosario Gómez, del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), dijo que los cadáveres presentan traumas severos debido a la fuerte caída. La edad de ambos oscilaba entre los 25 años.

El hombre vestía un pantalón jeans azul, polosher manga larga, mientras que la joven tenía un jeans azul y un polosher rojo. Ambos cadáveres presentan fuertes fracturas en distintas partes del cuerpo.

Al lugar se presentaron técnicos de la Policía Científica, quienes hacen el levantamiento de los cadáveres.

El hecho se produjo a las 10:40 de la mañana aproximadamente y de inmediato decenas de curiosos llegaron al lugar para presenciar el hecho.



sábado, 27 de marzo de 2010

¿Por qué se suicidó Antonio Guzmán?

El capítulo VI del libro "Guzmán, su vida, gobierno y suicidio" , escrito por José Báez Guerrero, está dedicado a examinar el Gobierno que presidió Antonio Guzmán Fernández, pero no me detendré en su contenido debido a que me centraré en la parte esencial de la obra que, evidentemente, está conformada por los capítulos VIII, IX y X, en los que el autor ofrece una impresionante reconstrucción de los momentos finales del Presidente Guzmán y describe con admirable precisión algunas de las que, a su juicio, fueron las causas del suicidio, su agonía y los hechos que sucedieron entre el instante en que se produjo el fatídico disparo en el Palacio Nacional y la hora en que el primer mandatario de la nación expiró, lapso que Báez Guerrero denominó "la más larga madrugada".

En la introducción a su libro, Báez Guerrero plantea que el tema del suicidio del presidente Guzmán con muy escasa frecuencia ha sido abordado desapasionadamente y que en torno del trágico episodio "se han tejido diversas leyendas políticas" que el autor se esfuerza por examinar y esclarecer a lo largo del texto.

Entre esas leyendas, destaca el autor, sobresalen el rumor de que hacia el final de su administración el presidente Guzmán se hallaba agobiado por diversos problemas de Estado, además de las constantes acusaciones de actos de corrupción en los que supuestamente habrían incurrido algunos de sus funcionarios de mayor confianza, entre ellos su propia hija, la licenciada Sonia Guzmán de Hernández. En adición a estos infundados rumores, propalados con fines nada bondadosos por sus adversarios políticos, también se afirma que desde el litoral del presidente electo, Salvador Jorge Blanco, se asediaba constantemente al presidente Guzmán advirtiéndole de que tan pronto se produjera el traspaso de mando, él sería objeto de un proceso judicial acusado nada menos que de haber permitido irregularidades administrativas durante su gestión de gobierno.

Báez Guerrero descree de la verosimilitud de esas acusaciones, que en su gran mayoría juzga sin fundamento, y, lo más importante, analiza el suicidio del presidente Guzmán desde una perspectiva que permite examinar diferentes componentes causales; esto es, no como un hecho aislado sino como el resultado de una serie de factores que gravitaban en la psiquis de Antonio Guzmán desde mucho antes de escalar a la primera magistratura del Estado.

Al tratar de reconstruir los últimos días de Antonio Guzmán Fernández y adentrarse en el análisis de las posibles causas que le indujeron a tomar la decisión de quitarse la vida de un pistoletazo, Báez Guerrero es de opinión de que el entonces Presidente de la República "tenía muchos otros motivos, quizás de igual o mayor magnitud, para entrar en el proceso de tristeza progresiva y pérdida de esperanza que causa una depresión como la que le llevó a darse un tiro en su despacho del Palacio Nacional".

Asimismo, el autor del libro que comentamos considera que Guzmán, al decidir suicidarse, obró movido por "una patología endógena que era propia a su idiosincrasia, [en adición] exacerbada por las presiones que sentía al creer un fracaso su gestión como gobernante"; de lo que se infiere que las causas de la muerte del presidente Guzmán obedecieron a múltiples factores y no pueden imputarse exclusivamente a la indocumentada acusación de corrupción administrativa que los rumores atribuían a algunos de sus colaboradores más íntimos, ni tampoco a las "alegadas amenazas proferidas por Jorge Blanco", a pesar de que, según Báez Guerrero, en cierto modo "las presiones de su viejo rival, una vez era Presidente electo, lo afectaron profundamente".

A raíz de las reflexiones que anteceden, Báez Guerrero sugiere que "los presidentes necesitan disponer de asistencia médica capaz de detectar los síntomas en caso de que se embarquen en la travesía hacia la delusión o la privación del juicio o la razón." Y agrega: "Pero, ¿quién puede juzgar la salud mental de la persona cuyos juicios son como sentencias, cuyas pasiones no merecen dudas, cuyas fragilidades deben esconderse porque debilitan la función que representa? De todos los comentaristas que escribieron sobre la muerte de Guzmán, sólo uno -el doctor Julio Hazim- tuvo la agudeza de sentenciar lo evidente: "nunca ocultó demasiado su intención".

No cabe duda de que sólo un médico de formación y profesión, como el doctor Julio Hazim, quien además es un comunicador de singular agudeza y perspicacia en sus juicios sobre diferentes temas de interés nacional, u otros de sus colegas del área de la siquiatría o la sicología, estaba en condiciones de detectar el aparente estado de desconexión con la realidad política del país que abatía al Presidente y de haber sostenido, luego de ocurrida la tragedia, "que Guzmán nunca ocultó demasiado su intención". Una de las interrogantes que en ocasiones suscita la descripción que hace Báez Guerrero en su libro en torno al estado síquico del entonces Presidente de la nación, es cómo fue posible que ni sus colaboradores más cercanos ni sus médicos se percataran del estado melancólico que evidenciaba Guzmán en los días previos a su trágica determinación de quitarse la vida.

II

En torno del tema de la salud de los Presidentes, José Báez Guerrero insiste, en la página 370 de su citada obra que "tanto la salud física como mental de los Presidentes de la República, merece un escrutinio mayor de parte del público y una mejor supervisión de alguna autoridad competente".

Soy de opinión de que respecto de este tema el distinguido periodista y escritor se desplaza sobre arena movediza. Es obvio que los Presidentes, sean dominicanos o de cualquier otro país, dentro de su numeroso equipo de colaboradores, cuentan permanentemente con médicos asistentes de diferentes especialidades de la medicina. Pero, como se trata de los Primeros Ejecutivos de la nación, es evidente que el tema de su salud por lo general sea manejado como un asunto de Estado y no siempre -salvo que se trate de afecciones menores- el mismo es materia de debate público.

Tal vez muchos dominicanos recuerden el hermetismo con el que rodeaba todo cuanto atañía a la vida personal, por ejemplo, de Joaquín Balaguer. Su estilo de trabajo, su exclusiva dedicación a la actividad política y al arte de gobernar, y el misterio con que tanto él como sus asesores manejaban sus asuntos personales, hizo creer a muchos ciudadanos que Balaguer siempre disfrutó de una salud perfecta y que jamás padeció de una simple afección gripal. Sin embargo, cuando devinieron evidentes las manifestaciones de sus problemas visuales (se recordará que en una alocución televisada no pocas personas comprobaron que cuando el mandatario gesticulaba, sus manos inadvertidamente chocaban con el micrófono), el tema devino asunto público y el propio Balaguer admitió sus deficiencias visuales.

Posteriormente, tras ocho años fuera del poder, y a despecho de que ya había perdido totalmente la facultad de la visión, además de que experimentaba mayores limitaciones físico-motoras, Joaquín Balaguer retornó a la Presidencia de la República en 1986 y se mantuvo gobernando el país hasta 1996, con la participación de un reducido equipo de sus colaboradores de mayor confianza. Han transcurrido varios años del fallecimiento de Joaquín Balaguer y ninguno de los facultativos que durante años le brindaron asistencia profesional se ha referido a los problemas de salud que afectaron al mandatario durante el ejercicio de sus elevadas funciones.

En Europa y en Estados Unidos el tema de la salud de los Presidentes también es tratado con mucha discrecionalidad, y sólo cuando algunos padecimientos devienen inocultables, entonces los medios de comunicación y la opinión pública se mantienen enterados de la evolución de los mismos, por lo general a través de un vocero autorizado de la casa de Gobierno. Jefes de Estado, como Adolfo Hitler, Woodrow Wilson, Franklyn Delano Roosevelt y Winston Churchill, para sólo citar unos cuantos ejemplos, durante el ejercicio de sus respectivos mandatos padecieron, unos de "anormalidades síquicas", otros de deficiencias físico-motoras o de accidentes vasculares, y, sin embargo, se mantuvieron conduciendo los asuntos de Estado a pesar de los consejos de algunos de sus facultativos y asesores en sentido contrario.

A continuación cito algunos textos que versan sobre el tema de la salud de los gobernantes a escala mundial: "El poder enfermo. La salud de diez líderes políticos del siglo XX", del doctor Francisco J. Flores Tascón (Madrid, 1996); "When illness strikes the leader. The dilemma of the captive King", escrito por Jerrold M. Post y Robert S. Robins (New Haven, London, 1993); "Aquellos enfermos que nos gobernaron", de Pierre Accoce y Pierre Rentchnick (Barcelona, 1976); "Locos egregios", de Juan Antonio Vallejo Nájera (Madrid, 1982); y los ensayos "Retrato sicológico del Presidente Thomas W. Wilson", de Sigmund Freud; y el titulado "Consideraciones sobre poder político y psicopatología", de Vallejo Nájera, incluido en su obra anteriormente citada.

A lo largo del libro escrito por Báez Guerrero no se revela si el autor tuvo o no acceso a una patografía del entonces Presidente de la República, es decir, a una historia clínica del personaje que permitiera constatar si sus facultativos personales habían detectado alguna manifestación de embotamiento mental o de profunda melancolía o algún síntoma de arterioesclerosis que de alguna manera pudiese haber minado su capacidad de discernimiento político y su estabilidad emocional, induciéndolo a considerar erradamente que su administración había resultado en un fracaso político. Es probable que los más cercanos colaboradores de Antonio Guzmán confundieran con un simple estado de melancolía ciertas manifestaciones patológicas que han padecido no pocos líderes políticos cuando son conscientes de la proximidad del fin de la administración que han encabezado, toda vez que es en esta fase de su existencia en la que devienen presa del denominado síndrome de "la soledad del poder".

Habrá quienes consideren que parte de las reflexiones antecedentes no son más que simples conjeturas. Sin embargo, lo verdad, la que no desnaturaliza los hechos con elucubraciones o suposiciones, sino que parte del hecho históricamente concreto, confiable y comprobable, es que la noche del 3 de julio de 1982, el entonces presidente de la República, Antonio Guzmán Fernández, en un pequeño salón contiguo a su Despacho en el Palacio Nacional, decidió quitarse la vida mediante un tiro en la cabeza; y las verdaderas causas de esa trágica decisión todavía permanecen en la bruma del misterio. Evidentemente que el tema es muy sugestivo e interesante y, naturalmente, su dilucidación escapa a la competencia del historiador. Ojalá y que algunos de nuestros especialistas en el alma humana, como los doctores César Mella, Fernando Sánchez Martínez, Enrique Silié, Huberto Bogaert, Pedro Pablo Paredes, y otros no menos connotados especialistas, se interesen por el tema y nos ilustren con sus autorizadas reflexiones y consideraciones.

Báez Guerrero analiza el suicidio del presidente

Guzmán desde una perspectiva que permite

examinar diferentes componentes causales; esto es,

no como un hecho aislado sino como el resultado de

una serie de factores que gravitaban en la psiquis

de Antonio Guzmán desde mucho antes de escalar

a la primera magistratura del Estado.

Antonio Guzmán decidió quitarse la vida

y las verdaderas causas todavía

permanecen en el misterio.


De Juan Daniel Balcácer

viernes, 8 de enero de 2010

Dicen hombre se envenena por no encontrar RD$2,000 que le exigía concubina

El Seibo. – Euclides Parra Jiménez, de 36 años de edad, se suicidó ayer por no encontrar 2,000 pesos que le exigía su concubina, Lenny María Nieves, para sostener relaciones con él.

El trágico hecho ocurrió en la comunidad Arroyo Tabaco, sección Las Cuchillas, de El Seibo. El hombre expiró cuando era conducido al hospital Teofilo Hernández de esa ciudad.

Vecinos de la comunidad de Arroyo Tabaco, aseguran que la víctima llegó a la casa de Lucía Peguero, zigzagueando y expeliendo espumas por la boca y que se desplomó al suelo en el patio.

Manuel Cotes, quien socorrió al hombre moribundo, narró las dificultades que debieron vencer para poder trasladar a la víctima en estado agónico hasta el hospital, debido a que en la citada comunidad no frecuentan los vehículos, por lo que hubo que trasladarlo en una motocicleta, expirando en el camino.

Para los lugareños, Parra Jiménez habría ingerido un herbicida, que le fue quemando el organismo por dentro.

"Bueno, él cuando llegamos aquí ya estaba muerto, no había nada que hacer, todo el camino venía botando espumas y esa flema", dijo Felipe Cotes al ser cuestionado al respecto.

Se presume que el joven pudo haber atentado contra su vida, pues en horas de la mañana había estado buscando prestado $2,000.00 pesos (dos mil pesos), para dárselos a su concubina Lenny María Nieves sin lograr conseguirlos.

"Ella en una ocasión que estuve en su casa me dijo que le tenía miedo a su marido, pues le decía que si ella lo dejaba el se envenenaba", dijo una joven identificada como Yoca Mercedes, que acudió a la morgue al enterarse del hecho.

La víctima era hijo del campesino Emesilio Parra, quien expresó su impotencia ante la situación de no poder hacer nada, ni enterarse de que su hijo lo requería en horas de la mañana para que le facilitara dinero.

El cadáver de Euclides fue examinado por la médico legista, Martha Teresa Aquino, que recomendó una necropsia para determinar las reales causas de muerte del agricultor.

Con relación al hecho y para fines de investigación, según informó el teniente Morla, guardia del día de la 24 Compañía de la Policía Nacional en El Seibo, está bajo arresto la concubina del occiso Lenny María Nieves.